Cada niño llevaba sus propias monedas con la misión de elegir una o dos piezas de fruta para el almuerzo. Entre manzanas, plátanos, fresas, peras, naranjas y kiwis, el alumnado demostró gran autonomía y responsabilidad. Con muchísima ilusión, pagaron solitos y comprobaron con éxito que sus vueltas fueran las correctas.
Una experiencia fantástica para practicar el cálculo mental, fomentar la alimentación sana y, sobre todo, ¡aprender sonriendo!


No hay comentarios:
Publicar un comentario