Hemos querido aprovechar la temática de la primavera para realizar una actividad diferente, creativa y muy llamativa para nuestro alumnado. Para salir un poco de lo común, utilizamos luz negra, creando un ambiente mágico y motivador que despertó la curiosidad y el entusiasmo de los niños y niñas desde el primer momento.
A través de esta propuesta, trabajamos la motricidad fina mediante el rasgado de papel, favoreciendo la coordinación y la precisión manual. Posteriormente, utilizando el movimiento de pinza y la manipulación manual, los alumnos fueron pegando los trozos de papel sobre una mariposa, dando forma a una creación colorida y llena de vida.
Además, para hacer la experiencia aún más especial y divertida, también les pintamos la cara con detalles relacionados con la actividad, consiguiendo que se sintieran aún más involucrados en esta experiencia primaveral tan original.




















